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Ruta del Mezcal

 Opción 1

Primera parada: San Jerónimo Tlacochahuaya 

Ubicada en la región de los Valles Centrales de Oaxaca, San Jerónimo Tlacochahuaya es una pequeñísima ciudad donde late todo el encanto de la época colonial.

El nombre lo recibe de su patrono, San Jerónimo, y del vocablo náhuatl Tlacochahuaya, que significa “lugar o tierra húmeda” o bien “a la mitad de la ciénaga o pantano”.

Platillos típicos

Comienza el día en San Jerónimo Tlacochahuaya desayunando en su mercado municipal. 

Deja que los aromas que componen las delicias típicas oaxaqueñas enamoren primero tu olfato y después deja que tu paladar compruebe las promesas de exquisitos sabores.

Podrás degustar un sabroso caldo de gato o unos tamales de diferentes guisos envueltos en su hoja de plátano, o bien, una rica tlayuda con cecina, carne con chile y asiento de puerco.

Acompáñalo con una refrescante agua fresca de chilacayota o un tejate, esa riquísima bebida de maíz, cacao, flor de cacao y huesos de mamey tostados. 

Templo de San Jerónimo

Ya saciado el apetito, date una vuelta por el histórico templo de San Jerónimo, construido a mediados del siglo XVI, bajo la tutela de Fray Jordán de Santa Catalina. 

La historia de la construcción del templo es interesante, ya que fue construida por los frailes dominicos como un sitio para guardar la ley y mantener santificada el alma.

Inició como una pequeña capilla, pero poco a poco sus dimensiones fueron modificadas. 

Ahora puedes contemplar una construcción en forma de cruz latina, con una barda, cruz atrial así como puerta de acceso al atrio.

Por dentro, sus altares te dejarán sin aliento, gracias a su estilo plateresco.

Prepárate para observar detenidamente bellas imágenes de la Virgen del Rosario, el Descendimiento, María y el niño Jesús y el Arcángel Gabriel. 

Todo la decoración, incluyendo la de la fachada, fue hecho por artistas indígenas.

Tomate tu tiempo para contemplar el San Jerónimo del pintor indígena Juan de Arrué, obra célebre y considerada de las más bellas de la época.

Segunda parada: Recorrido en Casa Mezcal Oro de Oaxaca 

Después, comienza tu aprendizaje sobre el mundo del mezcal por la puerta grande, en Casa Mezcal Oro de Oaxaca.  

Se trata de una de las más reconocidas casas de mezcal en México. Con sede en Matatlán, han producido un mezcal de calidad soberbia durante décadas.

Ahora tienes la oportunidad de ser partícipe del proceso en este parador pensado para los turistas. 

Elaboración del Mezcal Tour

Encontrarás un palenque en su centro, muy bien montado, de hechura artesanal, desde donde podrás contemplar todo el proceso.

Hablamos desde que llegan las piñas al sitio, como las cortan, muelen, las pasan al horno…

No te puedes ir sin pasar por su boutique de mezcales, donde encontrarás toda la línea de Oro de Oaxaca, desde el mezcal joven con gusano hasta su línea de sabrosos licores y cremas. 

Parada alternativa: Tlacolula

Pero hay otras formas de empezar el recorrido por las tierras de ensueño que guardan los Valles Centrales de Oaxaca.

Empieza en Tlacolula, un diminuto poblado cuyo nombre significa “entre lo muy lleno de varas o entre varejonal”.

Ubicado a 30 kilómetros de la capital, Tlacolula es famoso por su mercado, donde las tradiciones ancestrales todavía viven.

Las marchantas son indígenas que comercian con lo que producen y la costumbre del trueque sigue muy viva entre ellos. 

Prueba alguno de los manjares clásicos de la comunidad, como la barbacoa blanca o roja, de un sabor tan particular que enamora y el pan de yema. 

Pero sobre todo, date una vuelta por el pasillo exclusivo para la venta de tejate, bebida típica de Oaxaca.

Elaborada con maíz, cacao, rosita de cacao, hueso de mamey y hielo, el tejate es el refresco ancestral que vive en el presente. Iglesia de Tlacolula

Capilla de Nuestro Señor de Tlacolula

La capilla de Nuestro Señor de Tlacolula es una parada obligada donde al entrar te sentirás transportado al siglo XVI.

Parecida a la capilla de Santo Domingo, aquí encontrarás muros adornados con retablos coloniales y pinturas.

El resto de la decoración es en yesería dorada, digno representante del barroco de la época.

Te quitará el aliento el adorno con un sinnúmero de espejos colocado en la cúpula octagonal.

Y el conjunto de cuatro mártires cristianos con expresiones dolorosas te transportará al drama de ese período.

Tercera parada: Pablo Villa de Mitla: pueblo mágico 

Continúa tu recorrido en San Pablo Villa de Mitla, y siente el misticismo que emana de la mezcla de la cultura indígena con la española.

La arquitectura de este pueblo mágico es para admirarse con calma y recorrer pacientemente con la mirada cada uno de sus muros, cuartos y columnas, enmarcados por árboles.

Dedícale un tiempo al Templo de San Pablo, construido en el siglo XVI, edificado sobre el patio de un centro ceremonial zapoteca.

Z A de Mitla

Zona Arqueológica de Mitla

Después pasa por la zona arqueológica de Mitla, cuyo nombre viene del vocablo náhuatl que significa “lugar de muertos”. 

Gracias a la importancia de su arquitectura y desarrollo histórico, fue declarada Zona de Monumentos Arqueológicos en 1993.

Aquí encontrarás estructuras que se creen que eran edificios administrativos durante la época V de Monte Albán (1000-1521 d.C.).

Las estructuras están divididas en cinco grupos: Grupo de las Columnas, Grupo de la Iglesia, Grupo del Arroyo, Grupo de los Adobes y Grupo del Sur. 

Cuarta parada: El arte del mezcal en Santiago Matatlán

Continúa apreciando el arte del mezcal en Santiago Matatlán, un poblado cuyo nombre significa “junto o entre las redes”, también conocido como “la tierra del mezcal”.

Es el principal impulsor de esta bebida no sólo en México sino a nivel mundial y ahí se encuentran los mayores sembradíos de agave de donde se extrae el más popular de los mezcales: el espadín. 

Cosecha de Agaves

Al entrar, tus ojos se posarán en los campos de agaves que parecen infinitos, regenteados por los pobladores a caballo.

Tu olfato será seducido por el olor de los destilados en las tradicionales ollas de barro y cobre.

Aromas compuesto de mínimo nueve tipos de maguey, los cuales son usados en distintas temporadas durante el año.

Te aseguramos que no podrás irte sin llevarte tu botella de mezcal, la cual compartirás como un tesoro con tus amigos.

Última parada: Santa María del Tule y su árbol mítico

Termina tu ruta en el ya mítico poblado de Santa María del Tule, hogar del árbol más famoso de todo el estado, como lo reconoce la SEMARNAP.

El árbol de Santa María del Tule tiene un diámetro espectacular en su tronco, que mide 14.36 metros y es uno de los más grandes y antiguos del mundo.

Esto hace que alcance una increíble circunferencia de 45 metros.

Se necesitan al menos 30 personas, tomadas de la mano, rodeándolo con los brazos extendidos al completo, para abrazarlo.

Siéntate un rato a contemplar esta maravilla de la naturaleza, mientras degustas una de las famosas nieves de la comunidad.

Opción 2

Primera parada: San Jerónimo Tlacochahuaya 

Comienza tu aventura en la región de los Valles Centrales de Oaxaca, en el municipio de San Jerónimo Tlacochahuaya.

En esta pequeña población, cuyo nombre significa “lugar o tierra húmeda”, encontrarás aún vivo el encanto de la época colonial. 

Mercado municipal

Tu primera parada debe ser en el mercado municipal de San Jerónimo Tlacochahuaya, donde desayunarás delicioso.

Los seductores aromas de los típicos platillos de la cocina oaxaqueña del valle central abrirán tu apetito en cuanto pongas un pie en el mercado.

¿Qué tal que te comes un tamalito de guiso envuelto en hoja de plátano, o bien una típica tlayuda de carne enchilada?

Para marinar ese manjar como lo haría un lugareño, debes beber sí o sí un refresco de tejate o bien de chilacayota.

Templo histórico de San Jerónimo

Con la energía que solo una pancita llena y el corazón contento puede darte, prepárate para una experiencia mística.

Visita el templo histórico de San Jerónimo, el cual fue construido a mediados del siglo XVI.

Erigido por frailes dominicos bajo la estricta vigilancia de Fray Jordán de Santa Catalina, se dice que fue hecho para santificar el alma de los mismos.

Lo que al principio sería una capilla diminuta, después tomó la forma de una cruz latina.

Esto incluye barda, cruz atrial y puerta de acceso al atrio.

Sus altares son famosos por su estilo plateresco, sin embargo son las imágenes que lo adornan las que te quitarán el aliento.

Pintados con gran detalle y realismo verás representaciones de la Virgen del Rosario, el Descendimiento, María y el niño Jesús y el Arcángel Gabriel.

Todo ello, creado por artistas indígenas, desde la decoración hasta la fachada.

Contempla con detenimiento el San Jerónimo del pintor indígena Juan de Arrué y absorbe cada uno de sus detalles.

Segunda parada: Recorrido en Casa Mezcal Oro de Oaxaca

Después de ese recorrido espiritual por la arquitectura y pintura de la colonia, es momento de un buen mezcal.

Aprende sobre su elaboración por la puerta grande, en Casa Mezcal Oro de Oaxaca.

Esta es una de las casas de mezcal más famosas del país, cuya sede principal es en Matatlán y son reconocidos por producir un mezcal de calidad espectacular. 

Se testigo de primera mano de todo el laborioso proceso de creación en este parador creado para los turistas.

Lo primero que verás será un palenque en su centro, muy bien montado y de hechura artesanal.

Desde ahí podrás observar todo el proceso: desde que llegan las piñas al sitio, como las cortan, muelen, las pasan al horno…

En su tienda de mezcales podrás adquirir toda la línea que esta casa de mezcal maneja.

Te recomendamos el mezcal Añejo 5 años, de triple destilación artesanal y un tono ámbar brillante gracias a su reposo en barrica de roble americano.

Una verdadera delicia para tu paladar.

Parada alternativa: Teotitlán de Valle

Otra opción para comenzar con tu recorrido por los valles centrales de Oaxaca es haciendo tu primera parada en Teotitlán de Valle.

Desayunar en su mercado es una obligación que te debes como un turista conocedor y que se enorgullece de serlo.

Situado a un lado de la iglesia, aquí encontrarás al completo la inigualable gastronomía que distingue a esta región de Oaxaca.

Sus siete variedades de moles, empanadas, tamales o unas ricas memelas.

Y por supuesto, la sed podrás satisfacerla ya sea con alguna agua de fruta, el clásico tejate o bien, un pulquito mañanero.

Artesanías típicas de lana

 En Teotitlán de Valle o “tierra de dioses”, como su nombre significa en nahuátl, es un deber que adquieras algunas de sus artesanías de lana.

Hablamos de bellos y coloridos tapetes, elaborados de lana de borrego y teñidos con colorantes naturales de plantas o animales.

Diseños coloridos y llenos de vida, los tapetes de Teotitlán de Valle son una forma de palpar el sincretismo cultural de Oaxaca.

El tiempo de elaboración por tapete depende del tamaño y el color con que se tiña.

Sin embargo el promedio es de un mes en elaborarlo; por supuesto, también se confeccionan rebozos, zarapes, gorros, bolsos…

Recorrer Oaxaca es pasarte por cada una de sus iglesias, centros donde la historia y la fe se conjugan en arte.

Iglesia de la Preciosa Sangre de Cristo 

Teotitlán de Valle, tiene su iglesia en el centro del pueblo,la cual está consagrada a la Preciosa Sangre de Cristo.

Erigida en 1518, tiene como principal característica los enormes ídolos tallados en piedras.

También podrás encontrarlos colocados en la parte del atrio y haciendo compañía a los árboles enormes que rodean la iglesia.

Tercera parada: El arte del mezcal en Santiago Matatlán

Ahora es tiempo de nutras tu conocimiento sobre el arte mezcalero en Santiago Matatlán.

Este poblado, cuyo nombre significa “junto o entre las redes”, también es conocido como “la tierra del mezcal”.

El título se lo ganó gracias a que es el principal promotor de esta bebida no solo en el país sino en otras naciones.

Hablamos de familias enteras, dedicadas desde hace varias generaciones, a la elaboración de esta bebida de dioses.

Elaboracion de Mezcal

A tu llegada, observa con detenimiento el espectáculo visual que forman los campos de agave, el cielo azul y los hombres a caballo recorriéndolos.

Después, aspira el aroma que inunda el poblado, proveniente de los destilados reposando en ollas de barro y cobre.

El mezcal resultante está compuesto de mínimo nueve tipos de maguey, usados en distintas temporadas durante el año.

Asegúrate de adquirir al menos una botella de mezcal de Santiago Matatlán, líquido exquisito que guarda en su transparencia todo el sabor de Oaxaca.

Admira el ahuehuete milenario de Santa María del Tule

Concluye tu recorrido admirando el árbol más famoso de todo Oaxaca y de México en Santa María del Tule.

Reconocido como tal por la SEMARNAP, el árbol de Santa María del Tule tiene un tronco que mide 14.36 metros.

Esto hace que alcance una espectacular circunferencia de 45 metros.

Imagina que se necesitan al menos 30 personas, tomadas de la mano, para rodearlo por completo.

Esto es con los brazos extendidos para poder abrazarlo.

Arbol del tule

Otro dato curioso de este famoso ahuehuete milenario, es que sus ramas tienen una gran variedad de formas.

A algunas se les conoce como el elefante, el león, los tres reyes magos, el venado, la piña y el pez, entre otros.

Únete a los miles de turistas mexicanos y extranjeros y contempla esta maravilla de la naturaleza.

Quizás descubras en su tronco alguna forma que no ha sido detectada aún.

Platillos típicos

Ahora, no dejes pasar la oportunidad de probar la gastronomía de Santa María del Tule, de la que poco se habla.

De influencia prehispánica, la variedad y riqueza gastronómica que podrás encontrar en Santa María del Tule es sorprendente.

Comienza de a poco, botaneando unos ricos chapulines fritos y bañados en salsa de gusano de maguey, con unos totopos.

Después, hinca el diente en una memela con su respectivo asiento de grasa, o tal vez quieras una empanada de amarillo, verde y flor de calabaza.

Otros platillos típicos son la sopa de guías, hecha con calabaza, elote y quelites y la sopa de ejotes con chepil.

Para cerrar tu comida con broche de oro, bebéte una copita de mezcal, que como sabes, es de rigor para todo mal y para todo bien.

Opción 3

Primera parada: Hierve el Agua

Una de las maravillas naturales de Oaxaca que más fama tiene es, sin duda alguna, Hierve el Agua, lugar sagrado para los zapotecos.

A 70 kilómetros de la capital del estado, el camino para llegar a ella es de un paisaje que te sumerge en la aventura.

En Hierve el Agua encontrarás el azul más nítido en el cielo, contrastando con los diferentes tonos de verde y tierra.

Hablamos de una pintura en movimiento.

Procura salir con bastante tiempo de anticipación, por ejemplo, a las 6 de la mañana, para que llegues temprano al lugar.

Te lo recomendamos ya que al ser un sitio tan turístico, querrás tener la oportunidad de disfrutarlo con menos compañía.

Procura también llevar algo de comer, un almuerzo lo más ligero posible, para que no tengas que cargar demasiado.

Tomar fotos espectaculares en Hierve el Agua será sencillísimo gracias al extraordinario paisaje natural.

Es una sierra que fluctúa entre lo verde y la aridez, según la época del año.

En el área de manantial, sumérgete en la alberca natural de agua templada y disfruta desde la orilla ésta maravilla natural.

Segunda parada: Pablo Villa de Mitla: comunidad con encanto

 En San Pablo Villa de Mitla, sumérgete en el misticismo propio de la mezcla de la cultura indígena con la española.

En este pueblo mágico podrás admirar la arquitectura propia de la Colonia, en cada uno de sus muros, cuartos y columnas.

Templo de San Pablo

Tomate unos minutos para recorrer el Templo de San Pablo, construido en el siglo XVI.

Esta iglesia tiene como característica el estar asentada sobre el patio de un centro ceremonial zapoteca.

 

Tercera parada: Zona Arqueológica de Mitla

Después pasa por la zona arqueológica de Mitla, cuyo nombre viene del vocablo náhuatl que significa “lugar de muertos”.

Descubre el rico pasado arqueológico de Mitla, declarado Zona de Monumentos Arqueológicos en 1993.

Podrás observar estructuras que datan de la época V de Monte Albán (1000-1521 d.C.) y que se dice fueron edificios administrativos.

Las estructuras están divididas en cinco grupos: Grupo de las Columnas, Grupo de la Iglesia, Grupo del Arroyo, Grupo de los Adobes y Grupo del Sur.

Cuarta parada: Santiago Matatlán: la tierra del mezcal 

Tras el recorrido por el pasado, será tiempo de ir a la “tierra del mezcal”, mejor conocida como Santiago Matatlán.

Se le conoce como el impulsar número uno del mezcal en México y en el mundo.

Tus ojos se posarán en los campos de agaves que parecen infinitos, regenteados por los pobladores a caballo.

Por otro lado, tu nariz olfateará el aroma de los destilados en las tradicionales ollas de barro y cobre.

Aromas compuesto de mínimo nueve tipos de maguey, los cuales son usados en distintas temporadas durante el año.

Adquiere al menos una botella de mezcal para que te lleves un poco del corazón líquido de Oaxaca.

Quinta parada: Recorrido por la Casa Mezcal Oro de Oaxaca

Otra manera de seguir aprendiendo sobre el agua de los dioses, es en Casa Mezcal Oro de Oaxaca.

Se trata de una de las más reconocidas casas de mezcal en México.

Con sede en Matatlán, han producido un mezcal de calidad incomparable durante décadas.

Aquí tendrás la oportunidad de ser partícipe desde un lugar privilegiado del proceso en este parador.

Desde su palenque, ubicado en el centro del sitio y de construcción artesanal, podrás contemplar todo el proceso.

Comenzando con la llegada las piñas al sitio, como las cortan, muelen, las pasan al horno… sé testigo de la asombrosa transformación.

Sexta parada: Zona Arqueológica de Yagul 

Ahora es momento de dar un salto en la historia a través de la zona arqueológica de Yagul, situada en una colina del Valle de Tlacolula.

Está catalogada dentro de la época del Clásico Tardío o Epiclásico.

No puedes perderte de la pintura mural en los pisos y muros de las estructuras arqueológicas.

Una razón más a añadir para admirar la majestuosidad de Oaxaca.

Comer en Santa María del Tule

Termina tu día disfrutando de un verdadero festín para tu paladar en Santa María del Tule.

Porque no todo es su milenario ahuehuete: la variedad y riqueza gastronómica que podrás encontrar en Santa María del Tule es sorprendente.

Degusta unos ricos chapulines fritos y bañados en salsa de gusano de maguey, con unos totopos.

O bien, hinca el diente en una memela con asiento de grasa, o tal vez quieras una empanada de amarillo, verde y flor de calabaza.

Otros platillos típicos son la sopa de guías, hecha con calabaza, elote y quelites y la sopa de ejotes con chepil.

Para cerrar tu comida con broche de oro, bebéte una copita de mezcal, que como sabes, es de rigor para todo mal y para todo bien.