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Bioluminiscencia en Laguna de Manialtepec

Ir hacia la luz es uno de los reflejos más comunes de los seres humanos: vemos lo luminoso como una cosa de vida, sin embargo, toma tintes mágicos cuando la luz se contrapone con la oscuridad.

Si añadimos el encanto del agua, esta combinación se vuelve aún más profunda y para experimentarla en México, no tienes que ir muy lejos.

Se trata del llamado fenómeno de la bioluminiscencia y que hace de la Laguna de Manialtepec un lugar que tienes que conocer sí o sí.

Laguna de Manialtepec

Ubicada a 16 kilómetros de Puerto Escondido (unos 15 minutos de distancia, aproximadamente) la Laguna de Manialtepec toma su nombre del náhuatl y significa “el lugar de los lagartos”.

Además de su atractivo principal –la bioluminiscencia–, la Laguna de Manialtepec es hogar de una enorme riqueza en flora y fauna al ser un manglar.

Si bien puedes ir en cualquier mes del año, la mejor temporada para hacerlo es durante la de lluvias, que abarca de octubre a febrero y el mes de mayo.

Flora y fauna espectacular

Para vivir la experiencia completa, te recomendamos agendar un día y una noche exclusivamente para la Laguna y llegar desde temprano.

Durante el día, tus ojos se irán abriendo a una experiencia visual como ninguna otra, con la flora y fauna espectacular de la que es dueña la laguna.

Hablamos de vegetación tan verde y exuberante que invita al tacto por su belleza y que funciona como marco de lujo para el cuerpo de agua que es hogar de maravillosas especies.

La Laguna de Manialtepec es hogar de un gran número de aves migratorias, entre las que destacan garzas, patos silvestres y tijerillas.

Además, los amantes de la pesca podrán practicarla sin dificultad en alguna de las áreas reservadas de la playa, donde habitan especies de bagre, mojarra, róbalo, entre otros.

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Recorrido en kayak o lancha

La Laguna de Manialtepec para ser disfrutada en todo su esplendor, debe ser recorrida en kayak o lancha.

Como te recomendamos anteriormente, procura iniciar tu recorrido muy temprano, para que puedas observar a las aves en sus actividades cotidianas.

De este modo te puedes tomar tu tiempo para admirar la vegetación y a los habitantes de la misma: quizás una garza saludando al sol, despreocupada de la compañía humana que la rodea.

Por otra parte, por la mañana seguramente hará menos calor, pero si sientes que la temperatura sube, sumérgete en las aguas de la Laguna.

Una buen idea es hacerlo en la bocabarra, que es el punto de encuentro de la laguna y el mar, para que así experimentes nadar en agua dulce y salada a un mismo tiempo.

Con suerte, podrás ser testigo de uno de sus soberbios atardeceres, el preludio perfecto para la magia luminosa que la noche traerá en sus aguas.

Sumérgete en la bioluminiscencia

El fenómeno de la bioluminiscencia en la Laguna de Manialtepec se debe a que sus aguas están pobladas por millones de microorganismos llamados dinoflagelados.

Las sustancias presentes en los dinoflagelados hacen reacción al combinarse, produciendo los destellos que enamoran a la vista durante las noches.

Procura que tu visita no coincida con la luna llena, ya que ésta con su luz impedirá que disfrutes en toda su magnitud de la bioluminiscencia.

Nuevamente, el kayak o una lancha serán tus compañeros de aventuras.

Ahora el recorrido te mostrará la otra parte luminosa de la Laguna, la cual si está lloviendo podrás verla danzar al compás de las gotas.

Si no es así, basta que sumerjas tu mano y dibujes un trayecto con tus dedos para que la luz cobre vida.

Mejor aún, nada de nuevo en la Laguna: sumérgete y se parte del milagro que conjuga la naturaleza a través del agua, la noche y pequeños seres vivos que hacen de su cotidianeidad –emitir luz– algo maravilloso.